Es otra de las preocupaciones vitales del gobierno. Y así parece haberlo entendido el ahora ya no tan nuevo Director de Aduanas. Pese a que pasaron mas de dos semanas de un encuentro plenario con los jueces y fiscales que tienen la competencia en este tema, todo parece haber quedado reducido a un diálogo plagado de buenas intenciones. En esa reunión tanto los fiscales - presentaron un largo y exhaustivo listado de reclamos-, como los jueces:”nosotros no estamos para luchar contra el contrabando, estamos para juzgarlo”, se escuchó reflexionar a uno de ellos, pidieron al contador Eduardo Casullo que la Aduana se constituya en un verdadero auxiliar de la justicia en la investigación de estos ilícitos. Y fueron con las pruebas de sus pretensiones: hay expedientes enteros donde las actuaciones administrativas de la Aduana son repetidamente “pases internos” de una dependencia a otra, sin que el tribunal o fiscalía que solicita la información reciba ninguna respuesta a su requerimiento, en tanto que la Policía Aduanera está en un bajísimo nivel de actuaciones de prevención en momentos que el contrabando está causando estragos en nuestra economía.
dju / dju