Ribelli pidió el apartamiento del juez a través de su abogado defensor, José Manuel Ubeira, quien deslizó que Bonadío no podría continuar al frente de la investigación por haber perdido la “imparcialidad” en el proceso. En su escrito el abogado recordó que Bonadío se desempeñó como subsecretario de la Secretaría Legal y Técnica de la Nación cuando Corach encabezaba esa dependencia durante el Gobierno del ex presidente Carlos Menem.
Según el letrado, los “vínculos” generados en ese entonces por Corach y su entonces segundo en el cargo habrían facilitado la designación “política” del entonces abogado Bonadío al frente del juzgado federal número 11 en 1992 cuando los juzgados de los tribunales de Retiro se ampliaron de 6 a 12. “La designación fue política y no imparcial y Bonadío fue empleado y dependiente de Corach quien aparece mencionado varias veces en el expediente”, estimó Ubeira en diálogo con Diariodeljuicio.com
Bonadío también fue salpicado por el escándalo de la famosa “servilleta” cuando el ex ministro de Economía Domingo Cavallo lo incluyó entre los jueces federales adictos al Gobierno de Menem, luego de que Corach le escribió supuestamente su nombre en una servilleta durante una reunión de Gabinete. En el escrito, Ubeira también hizo mención a la existencia de una escucha telefónica entre Corach y el detenido ex titular de la DAIA Rubén Beraja quien le manifestó al ex funcionario su “preocupación” por la causa que lleva adelante Bonadío. (para más información vea www.diariodeljuicio.com)
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