En realidad, desde la instalación misma del
Consejo, la Corte envió claras señales que no aceptaría una conducción bicéfala del Poder Judicial y en ello no hubo distinciones entre jueces supuestamente peronistas, radicales o independientes. Lo grave, es que usó un
estilo para nada diplomático que hasta pudo dar lugar a diversas interpretaciones. Pero también envió señales inconfundibles como el hecho de que se atribuya a Augusto Belluscio, cercano al ex presidente Raúl Alfonsín -considerado el padre ideológico del Consejo- la autoría del voto original de la acordada del martes, y que no
existan mayores diferenciaciones entre lo expresado por la mayoría y los jueces Enrique Petracchi y Gustavo Bossert -votos
concurrentes- es otra clara señal para el Consejo de que en esta defensa de poder, existe una voluntad unívoca.
hugo morales / dju