a Justicia de Santa Fe dictó la prisión preventiva para la madre de la única adolescente detenida por el homicidio de Jeremías Monzón, al imputarla como partícipe necesaria del ataque que terminó con la vida del joven de 15 años. El fiscal Francisco Cecchini sostuvo que existe un alto grado de certeza de que la mujer conocía de antemano lo que iba a suceder y que habría existido una promesa previa de ayuda, que luego se concretó con acciones posteriores al crimen para facilitar la impunidad. En la audiencia imputativa, el representante del Ministerio Público afirmó que la calificación legal no podía ser encubrimiento, ya que el Código Penal no sanciona la ayuda de padres a hijos, pero destacó que la evidencia recolectada permite atribuirle una participación penal relevante, con una expectativa de pena de entre 10 y 15 años de prisión.
Durante la audiencia se exhibió un video en el que se observa a la mujer reunida con los tres menores involucrados, imágenes que, junto con el análisis de tiempos, movimientos y comunicaciones previas, llevaron a la fiscalía a concluir que el hecho habría sido planificado con antelación. Cecchini indicó que aún resta producir prueba pericial para confirmar contactos previos y establecer el móvil del ataque. En la causa ya se encuentra detenida una adolescente de 16 años, imputada por homicidio triplemente agravado, quien habría citado a la víctima y lo condujo al lugar donde lo esperaban otros dos menores inimputables para concretar la agresión.