16 de Agosto de 2017

Edición 4350. ISSN 1667-8487

Próxima Actualizacion:
17 de Agosto de 2017

El enfrentamiento con el presidente de la Corte

La gente está con Servini y “Lilita”

Un relevamiento online de Diario Judicial muestra que dos tercios de sus lectores están a favor de la iniciativa de Elisa Carrió de impulsar el juicio político de Ricardo Lorenzetti. Además, no vieron con buenos ojos que el presidente de la Corte les haya enviado cartas documento a ella y a la jueza Servini de Cubría.  Sólo un porcentaje mínimo opina que ambas deben retractarse.

Servini de Cubría
Télam
Matías Werner

Por: Matías Werner


Una serie de eventos desafortunados le siguieron a Ricardo Lorenzetti desde que a fines de marzo la Corte Suprema resolviera que la cláusula constitucional “post 75” tiene plena vigencia y obligó entonces a los jueces que superen los 75 años a necesitar un nuevo acuerdo del Senado para continuar en sus cargos.

Fue la carta que necesitaba Elisa Carrió para acelerar el pedido de juicio político del juez supremo, que vino anunciando desde principios de año pero que además sacó a la luz a otro “enemigo interno” de peso: La jueza federal con competencia electoral, María Romilda Servini de Cubría.  Servini denunció que el fallo “estaba digitado” en su contra. Carrió aprovechó y se subió a la ola con un nuevo argumento en contra del presidente supremo.

Lorenzetti, para repeler la agresión, les envió a ambas cartas documento solicitando que se retracten. Pero la suerte le resultó esquiva, por lo menos en lo que hace a parte de la opinión pública que se interesó en el tema.

Una encuesta realizada entre los lectores de Diario Judicial muestra como resultado que los lectores de este medio tomaron partido por las dos mujeres. Preguntados sobre qué opinan de la guerra político-judicial-mediática entre Ricardo Lorenzetti, Elisa Carrió y Servini de Cubría, un 90% se mostró a favor de la legisladora y de la magistrada, y sólo un 10% se alineó detrás de Lorenzetti.

El 90% se divide en dos opciones, con una clara preferencia por la decisión de Carrió de impulsar el proceso de remoción de Lorenzetti. Tal es así que un 65% opina que el presidente del Máximo Tribunal “debería ser sometido a un juicio político por las causas que tiene abiertas por denuncias de corrupción”.

Actualmente, el supremo se encuentra involucrado en dos causas sensibles, aunque no directamente. Es más, ni siquiera está imputado. Una de ellas es la del “Fútbol Para Todos”, que casualmente tramita ante el Juzgado de Servini. Una de las líneas de investigación es el del rol de la mutual “Pyme Rural”. Carrió sospecha que la misma, en la que participaría Lorenzetti, “cambió cheques” de la AFA. Ante esa hipótesis, Carrió solicitó una serie de medidas para que se investigue el rol del juez supremo.

Servini instruye otra causa que toca a Lorenzetti, se trata la de las supuestas irregularidades en los sorteos del Poder Judicial y el sistema informático Lex100, donde incluso la magistrada  "hizo allanamientos, realizó peritajes y detectó graves falencias, hechos que continúan bajo su investigación", según indicó Carrió en una reciente carta dirigida al presidente de la Nación, Mauricio Macri, donde le solicitó que le solicite al Senado un nuevo acuerdo para que el juez Schiffrin continúe en su cargo en la Cámara Federal de La Plata. Pedido que no prosperó debido a que el magistrado presentó recientemente su renuncia, que fue aceptada.

Lorenzetti también se encuentra denunciado por la legisladora por la Ciudad de Buenos Aires y presidente de la Coalición Cívica Paula Oliveto Lago por los manejos de los fondos de la Justicia. Esta causa, que se encuentra radicada en el Juzgado de Rodolfo Canicoba Corral, aún no tuvo avances significativos.

La denuncia que implicaba directamente a Lorenzetti, y que fue presentada por la mismísima Carrió durante la feria judicial de 2016, fue la que versaba sobre el supuesto enriquecimiento ilícito del titular de la Corte. Esa causa tramitó ante el Juzgado Federal de Sebastián Ramos, quien lo sobreseyó poco tiempo después, tras constatar que no había irregularidades en sus declaraciones juradas. Gerardo Pollicita, fiscal del caso, no apeló el sobreseimiento, por lo que el mismo se encuentra firma.

En su pedido de juicio político, Carrió salió con los tapones de punta contra el supremo y le recordó las denuncias que llevan en su contra por las causales de mal desempeño y “eventuales delitos en el ejercicio de sus funciones”.

En relación a la causa sobre los sorteos de causas en el Poder Judicial, Carrió sostuvo en su presentación que la debilidad del sistema era tal, que el mismo “podía ser alterado mediante claves genéricas que sin resguardo ni control eran de conocimiento de muchos usuarios del sistema, ya que los ingresos no quedaban registrados, lo que hacía imposible determinar intromisiones y responsables”.

En cuanto a los fondos de la Justicia, Carrió denunció en su presentación una mecánica de debilitamiento de las estructuras del Consejo de la Magistratura en pos del fortalecimiento de las de la Corte Suprema, que sirvieron como sustento legal para que el Máximo Tribunal se haga con el control de “la caja” del Poder Judicial.  Esa cooptación, según Carrió, “se habría materializado en una serie de resoluciones que produjeron el debilitamiento del control interno y externo de la utilización de los recursos económicos del Poder Judicial de la Nación a cargo del Consejo de la Magistratura, que habría quedado en manos de personas muy allegadas al Presidente de la Corte Suprema”.

Lorenzetti, en la carta documento que le remitió a Carrió, le recordó que las diversas resoluciones habían sido suscriptas por todos los ministros de la Corte, quienes no cuestionaron su actuación “ni encontraron nada objetable”. Además, le hizo saber a la legisladora que el manejo de los fondos de administración y a las obras públicas, corresponden al Consejo de la Magistratura y no a la Corte. “Las administraciones son absolutamente separadas, como usted lo sabe”, le dijo el juez supremo, que a su vez desafió a Carrió a acudir a la Corte y verificar en persona “todos los documentos de la administración”.

Libertad de expresión

Del otro lado, un 25% de los lectores consultados por este medio entienden que Carrió y Servini “no injuriaron a Lorenzetti” y que ambas “tienen derecho a expresar públicamente sus opiniones”.

El presidente de la Corte había efectuado duras consideraciones sobre su colega. ”Nunca imaginé que una jueza de la Nación podría utilizar injurias, agravios y difamaciones mediáticas para intentar modificar decisiones de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura”, le reprochó.

Es que además el fallo “Schiffrin” en principio, no le afectaría, ya que Servini cuenta con un fallo a favor que le permite seguir en su cargo después de los 75 años. Por ello Lorenzetti dijo no entender “cómo es posible que una decisión de la Corte pueda afectarla” cuando ella misma afirmó que ha promovido ese juicio “con anterioridad para defender su posición” y cuando hacía mucho tiempo que era público “que la Corte estaba deliberando sobre este tema”.

Esos fueron los motivos que llevaron al 10% de los encuestados a inclinar la balanza en favor del presidente supremo. Para ese grupo, tanto Servini como Carrió “deberían retractarse por sus dichos a los medios sobre el resonante fallo del Máximo Tribunal sobre la jubilación de los jueces”. Quizás le sirva de apoyo al magistrado oriundo de Rafaela, que ya anunció que demandará por daños y perjuicios a la diputada chaqueña.

visitas

¿LE GUSTÓ LA NOTA?

SI: 92%
Muchas gracias por su participación
NO: 8%
¿En serio? haga click aquí y cuéntenos porque

Relacionadas:


Comentarios: